martes, 25 de marzo de 2014

LA TEORÍA DE COELHO

Terapia de rehabilitación. Eran las 8:00 pm, tenía una charla con mis colegas del Club de Escritores de Lima, un bar caleta de Barranco era el lugar perfecto para estas reuniones de pláticas y recitales. De pronto, logro reconocer una voz …

 “Ángel Caído, te veo después de muchos abriles, estas viva. Qué ingrata, ninguna llamada y menos has colgado un relato para deleitar tus historias “ - Prieto Díaz con entusiasmo empezó a vacilarme antes que comenzara todo el show.

 “Disculpa colega, ando media pérdida entre comisiones y mis vicios pero le prometo que escribiré una nueva historia que lo dejará impresionado” – contesté de manera pícara, todos conocen mi estilo. Terminó mi reunión. Salgo del bar, caminaba por el Puente de los Suspiros y bajaba hacia playa; era de noche y no había muchas personas, me siento en un banqueta y en mi libreta, aquella que llevo conmigo a todos lados, escribo lo siguiente: ¿Me equivoqué?, ¿Tomé la decisión correcta?, ¿Esta separación beneficiará a la venda pactada entre tú y yo? … reconozco que mi yo filosófico empezó a crear diversas preguntas, lo sé, aún no me conoces en esta faceta, princesa.

Empezó mis horas nostálgicas donde recordé la primera vez tu figura inocente. Sí, fue en Starbucks de la Av. Arequipa, estabas tú y una pareja, asimismo, te confieso si no fuera por ti, no hubiera tomado la decisión de asistir a esa junta pero la curiosidad se apoderó de mí y simplemente, aparecí y fin. Luego, de conocerte y relacionarme con las demás, te observaba sigilosamente sin que tú te dieras cuenta de las cosas y actuaba normal; pero, pasaron los días y sentía las ganas de conocerte un poco más, buscando alguna excusa para traerte a mi lado.

Llegó el día donde te dije la verdad y desde ese momento las cosas cambiaron. Empezaron los problemas, la rivalidad de ideas y la falta de comprensión, entonces, el miedo empezaba a controlar mi razón, tratando de apartar ese sentimiento que estaba a punto de florecer; no soy tu prototipo ideal y mis acciones hacia ti era una ofensa a tu tolerancia, era todo un enredo, un derrumbe que provocaba escenas campales, un enfrentamiento entre mi doctrina y la tuya.

Quise evitar sentir más porque sabía tu posición y no lo niego, fue chocante porque me dejaste en shock y no lo supe controlar. Cuando te besé, no lo hice por momento de aventura, me nació demostrarte mi cariño sin tomar en cuenta el dilema, por esas horas tuve una felicidad pasajera. Al sentir tu aliento, tus pequeños detalles y tus arranques fue una droga que me dejó idiotizada. Llegó el día de la guerra de titanes donde la separación fue la protagonista de este cuento, tú no deseabas saber de mí y yo realizando mi última jugada, por dignidad tuve que tragarme la realidad y hacerme la fuerte, puedes verme alegre pero cuando viajo en mi meditación, es donde mi verdadero yo sufre.

Preciosa, frente a frente me verás actuar como la valiente pero decaigo cuando ingreso a mi soledad, te confieso, soy bohemia. Eran las 2:00 de la madrugada y andaba perdida en las calles de Barranco. Busco otro bar con buena música y entre cigarrillos y Whisky, sigo escribiendo. Pasaron dos semanas, me di cuenta que predominas mi mente y estoy pisando en falso porque mi orgullo se debilita y otra vez, muero y me domina la angustia y el deseo de verte. Fuck, ella no desea verme y seguro habrá encontrado a otra persona que la trate mejor, el aguardiente no hace efecto y estoy en un conflicto donde el corazón desea luchar pero no soy solo yo, también eres tú y ante tanta filosofía, debo dar mi brazo a torcer.

Un novato empieza a tocar “Please don’t tell her” de Jason Mraz y se me salieron las lágrimas, pedí más alcohol y ese día quise irme a la perdición, no controlé mis deseos y mi vicio se salió con suya. No soy cabeza de pollo y pude terminar el relato en mi borrachera.

“Me enamoré y ella, no desea nada de mí” - He ahí donde recuerdo tu frase que entristeció mis ganas de quererte “No te enamores” mientras tus labios estaban junto a los míos, esa noche fue mi trance lo cual la denomino “Alcoholismo Tristón” y así se cumple la TEORÍA DE COELHO.

LA TEORÍA DE COELHO, en la exitosa obra “BRIDA” relata la historia de una chica, ella desea ser bruja pero para lograr ese objetivo debe de desarrollar su don, al comienzo no lo reconoce pero tras las experiencias vividas, cuando ella conoce al mago que la orienta logra ver el mundo desde otra perspectiva, cómo el amor no es uno en la vida sino que en esa búsqueda te encuentras con más de una mitad, denominada “Otra Parte”, pero está en ti en elegir una de ellas o pueda que solo te encuentres en un instante de tu vida con ella pero ese proceso permite que te desarrolles como persona y demuestres tu verdadera personalidad. Brida, así se llama la protagonista se enamora de su maestro, la llave de su verdadero amor y empieza los conflictos entre el mago y su novio pero al final ella toma la decisión correcta, este libro muestra como la grandeza del amor puede superar todos los obstáculos y dejar ir al alma gemela aunque pudo quedarse con él pero a veces los sueños no se cumplen como uno lo piensa.

En la actualidad, no existe aquél amor tradicional donde la promesa sobresale en un sentimiento original. Aquí, es la decisión de luchar o no luchar, el escritor muestra nuestra realidad. Sí, señorita. Se cumple la teoría en la práctica y justo recordé la obra de Paulo Coelho, me inspiró para escribir este relato.

Te quiero y estas líneas es una semblanza hacia tu divina comedia, esta vieja que por vieja me calificaste, te adora en la alegría y la pelea, sin importar la raza, religión, prototipo o tendencia y lo que confieso mediante estas líneas es que me fascinó tu esencia.

Prieto Díaz, escribí una nueva faceta. Princesa, pregunto ¿Voy al campo de batalla y muero en el intento? o ¿un adiós te satisface en mi arrebato?

“Sé feliz” es tu respuesta y yo respondo “Soy feliz a tu lado”.

La escritora termina de escribir y se retira para enfrentarse a la realidad.











                                                                                                                ÁNGEL CAÍDO