martes, 15 de octubre de 2013

DESEOS MÚLTIPLES


Si deseas saber mi verdad, te lo digo : "No creo en el amor" - Ella se quedó sorprendida ante esta revelación, pues me deseaba y no soportaba la idea que su escritora adorada le callara la boca con un simple respuesta absurda.

Me miró, me cacheteo y suspiró luego me gritó: Qué cagada la tuya !, vete que no deseo nada de ti.

Como un animal sin dueño, me largué. Disfrute de ella pero la emoción duró poco, solo quise placer , no quería enamorarme solo deseaba ser la misma rata de siempre que engatusa y mete la cachetada a la flaca que se enamora de mi.

 No hay duda, soy esa mierda que todos desean - lo dije en mi momento de locura, en mis conversaciones a solas, qué coño me pasaba luego de tantas aventuras y dos fracasos de amor me he convertidos en la persona más fría, en una atea que no cree en nadie menos en sí misma.

Estaba por la calle  , andaba por un parque que no lo logro recordar el nombre ni la dirección exacta; un joven se acerca según él dice conocerme y luego se ríe descontroladamente.

Hey tú,  Fernanda August Patrick, encantado de charlar contigo, por este mísero momento que he anhelado desde tu creación - se insinúa con picardía emocional.

Lo miro y me extraña su aprecio, lo observo de pies a cabeza y aún creo que le falta un perno en el cerebro aunque si hablamos de locos, él está sumergido en Alicia en el país de las maravillas y yo aun creo que los chanchos vuelan.

Dígame joven - contestó de manera calculadora.

Luego ese paranoico trata de inquietarme para probar una cierta sustancia que según él me alejaría de las preocupaciones, yo no acepto  y me retiro.Tomo un taxi y me largo a la calle  Magistra donde quise asistir a un club de poetas, hoy iba a recitar Liza Montalvo Green. Esa chica era como una diosa, tiene una piel blanca como la nieve, ojos seductores, su mirada encantadora y sus labios con sabor a cereza.

Llegué y me senté en una de las mesas, pedí un trago y esperé. Cada patético poeta trataba de recitar sus poemas pero ninguno me llamaba la atención hasta que apareció ella.

"La verdad, me encantas,
cómo desearía ser tu diosa,
tu complemento perfecto
y tu orgasmo  sagaz.

La verdad, te deseo,
en el cielo y en el infierno,
típico de mi sexualidad
ante tus manos.

Te conozco
y yo soy tu fantasma,
te grito en silencio
y no escuchas mis gemidos.

Admito mi angustia,
la verdad de mis verdades ocultas,
mi máximo sueño
y el descontrol de mi amanecer." , gracias - saliste del escenario y quedé impactada. Ese poema me llegó al alma y quería acercarme pero tus seguidores te tenían entretenida.

Pedí otro whisky y luego mano me acarició. Eras tú, me besaste la mejilla y te sentaste a mi costado.

Hoy te veo muy pero muy galante - bebiste de tu copa.

Gracias, tu también estas bellísima - contesté titubeando y un poco nerviosa.

                                                                   CONTINUARÁ ....







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