lunes, 26 de agosto de 2013

NO RENUNCIARÉ, QUIERO ESCRIBIR


Conversábamos de mi futuro. Renegabas por mis decisiones que según "tú", no valen la pena; tu frase que te hace el victimario a mis salvajismos es aquella que culpa al acusado de esta historia.

¿ Ángel Caído? suena a un alma sin futuro - despreciabas mi seudónimo.

No me importa cómo suene, me importa lo que soy con ese nombre. Quiero ser aquella persona que pueda escribir lo que siente mediante sus vivencias más deleitables, tediosas, estúpidas y vergonzosas - esa combinación perfecta - que hace de mí, un ser diferente, otra persona - contesté.

Tengo un blog, en ese ciberespacio deseaba que mis versos sean vistos pero al mismo tiempo, mi máximo placer es que los lectores se nutran de esta esencia mediante el mensaje que les brindo.

No soy famosa, no gané un nobel, empero, mi sueño es seguir con este proyecto personal que no solo me beneficia a mí sino a ustedes, mis lectores.

Entré en conflictos, pasó mucho tiempo y no realizaba ninguna publicación. A veces sentía que mis versos desvanecían porque no encontraba esa inspiración que alimenta mis ganas de seguir escribiendo; no quería dejar de lado mi carrera, ni desperdiciar mi tiempo, al final de la batalla...

ALUCINÉ... uno, dos, tres... mi abuelo apareció.

Me sentí tonta a su lado, ese medio minuto donde todas mis excusas eran vagas en mis decisiones torpes.

"No es necesario que dejes tu carrera , haz lo que te gusta. Busca tu camino, olvídate de los demás y piensa en ti misma" - Sus palabras ingresaban en mi mente, quedé perpleja y sentí un sentimiento paranormal.

Miraba a mi alrededor y no había nadie, ni cosas, ni casas... nada. Llegué a pensar que estaba muerta, desperté... era solo un sueño revelador.

No puedo dejar lo que me apasiona, esta intensidad que poseo no tiene límites. Aún mi cerebro quiere imaginar, crear, desear y apostar por esta ruta interesante. Todos los escritores comenzaron de esta manera, como dice Mario Vargas LLosa: "Todo escritor parte de la rebeldía y busca que su mirada ve más de lo común", una conclusión breve de su novela "Cartas a un novelista".

Flaubert nos deja un enunciado peculiar "Escribir es una manera de vivir", un puñados de versos destinados hacia un mundo basado entre la combinación de lo real y utópico. El escritor deja que su imaginación vuele, es un éxtasis que se apodera de tu personalidad, viajas a otros destinos, crea universos, embellece el alma ... y provoca ante la sociedad sentimientos encontrados en un minuto de inesperado.

Hoy, seguiré... no renunciaré. Esta experiencia es mi motivo constante para seguir viviendo, mi forma de expresarme, mi sueño dorado y ... mi meta diaria.


                                                                                                            ÁNGEL CAÍDO

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